Nuestra travesía comenzó en Anchorage. Llegamos un par de días antes del gran evento con un solo propósito: aclimatar el cuerpo y calentar los motores en las pistas locales antes de adentrarnos en la verdadera mística de Alaska. El destino final era la cabaña de **Majestic Heli**, ubicada en Glacier View, a dos horas de la ciudad y en el corazón de las Montañas Chugach.
Para nosotros, este no era un viaje más; era la culminación de años de promesas entre mejores amigos, el sueño compartido de conquistar juntos el terreno más salvaje del mundo.
Nuestra primera parada fue Alyeska Resort. Fundado en 1954 por un grupo de 11 amigos de Girdwood, Alyeska tiene una vibra especial. Al alcanzar la cima, te encuentras con una de las vistas al mar más imponentes del planeta, a tan solo dos sillas de distancia del estacionamiento. Aunque la nieve de final de temporada siempre es un reto —con temperaturas que suben y texturas que se transforman—, la pasamos increíble. Tachamos, entre risas, un lugar más en nuestra lista de destinos conquistados juntos.



### El Corazón de la Montaña
Por la tarde, el transporte pasó por nosotros para llevarnos al lugar donde cumpliríamos nuestra gran meta: esquiar en una de las cordilleras más remotas del globo. Al llegar, nos instalamos, cenamos y preparamos cada detalle. La adrenalina se sentía en el aire y al amanecer, la verdadera aventura comenzaría.
Nos levantamos temprano para una sesión de movilidad y yoga, seguida del riguroso entrenamiento de seguridad. En el backcountry (esquí fuera de pista), las avalanchas son un riesgo inminente. Por ello, nos enfocamos en la capacidad de respuesta rápida. Antes de subir al helicóptero, recibimos la enseñanza técnica obligatoria: el uso de transceptores para localizar a alguien enterrado, el manejo de sonda y pala, y el funcionamiento de las mochilas Airbag.
Fue durante ese entrenamiento donde la realidad nos golpeó: el pronóstico del clima no era favorable para adentrarnos en las montañas. Nos tocaría ejercitar la virtud más difícil para un aventurero: la paciencia.

Diario: Jueves, 24 de abril de 2025
“ Los últimos dos días han sido de mucha reflexión. En un viaje en el que la expectativa era de aventura y adrenalina constante pasó, gracias al clima, a ser uno de mucha tranquilidad. De ejercitar eso de “soltar lo que no te sirve” , fluir con lo que se presenta frente a ti y las oportunidades que eso te da.
He conocido gente increíble y cuando estás a la mitad de una cordillera en Alaska sin poder esquiar, se dan las condiciones perfectas para escuchar sus historias. Guié una clase de yoga (cosa que hacía mucho no pasaba) en uno de los lugares más imponentes y hermosos en los que he estado y a pesar que estos dos días no han sido lo que esperaba, cada vez más agradezco que la vida me sorprenda”
### El Milagro del Viernes
¡Y vaya que nos sorprendió! Al amanecer del viernes, la ventana de buen clima que tanto anhelábamos finalmente se abrió. Con el cielo completamente despejado y el corazón acelerado, mi mejor amigo y yo subimos al helicóptero.
Ese día no solo cumplimos el sueño, sino que lo superamos: esquiamos **31,000 pies verticales**, rompiendo el récord de la operación en sus 11 años guiando en las Chugach.





Diario: Viernes, 25 de abril
“…después de días de espera, por fin subimos. Con lágrimas en los ojos, pude entender a todos aquellos que describieron este lugar como el más hermoso del planeta”.
Es difícil describir la inmensidad de ese lugar; es como estar en otro planeta. Picos blancos hasta donde alcanza la vista y solo el sonido de tu respiración y el roce de la tabla sobre la nieve. No se si podremos superar nunca lo que vivimos ese día, pero como buenos amigos y cómplices de aventuras, lo seguiremos intentando.